Visualización y uso de la mente en el T’ai Chi

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Por Therese Iknoian

Cuando empiezas a realizar cualquier acción en T’ai Chi, la visualizas. En otras palabras, piénsalo bien primero. No dejes que tu mente te acompañe en el viaje – úsalo para ver no sólo lo que vas a hacer, sino también lo que vas a hacer dentro de ti. Te ves a ti mismo completándolo. Te imaginas la energía que fluye a todos los lugares correctos. Sabes que estás relajado, no tenso. Y usted puede incluso visualizar la respiración moviéndose hacia adentro y hacia afuera y a través de su cuerpo.

La visualización conecta muchos de los conceptos mente-cuerpo del T’ai Chi. Porque la visualización no se trata sólo de relajarse, respirar y alinearse. Se trata de verlo. Y visualizar no se trata sólo de hacer algo mecánicamente de la manera en que se te dice. Se trata de sentirlo.

En la práctica del Hsing-I, también conocido como “boxeo con forma de mente”, la mente forma la intención, y el cuerpo la sigue. Los aspectos mentales hacen que las artes marciales internas, como el T’ai Chi, sean más que sólo formas de usar el cuerpo. Se convierten en plataformas para el descubrimiento y la elevación de tu carácter.

Jim Lau, un conocido instructor de un arte marcial llamado Wing-Chun, ha dicho: “Puedo derrotarte físicamente con o sin una razón. Pero sólo puedo derrotar tu mente con una razón.” Usa tu mente y el cuerpo te seguirá.

Cuando empiezas a hacer algunos movimientos conscientes en T’ai Chi, puede que no estés seguro de dónde mirar con tus ojos. Sus ojos pueden saltar de un lado a otro, atrapando polvo que debe limpiar en un estante, algo en el piso que debe guardar, o un vecino en el jardín de al lado.

Los ojos errantes te distraen de poner en práctica los conceptos del T’ai Chi. Necesitas ver – sin ver realmente. Un consejo: Suaviza tu mirada como si tus ojos estuvieran abiertos pero no hubiera nadie en casa. Usted quiere mirar hacia adentro y enfocarse en su respiración y relajación. Deje que la mirada siga la punta de sus dedos, aunque en realidad no los esté mirando. Los ojos se mueven en la misma dirección. También puede intentar algunos movimientos con los ojos cerrados, pero procure mantenerlos abiertos o a medio abrir.