El papel de la vitamina D en el aumento del sistema inmunológico

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Por Alan L. Rubin

La vitamina D puede tener un papel importante en el fortalecimiento del sistema inmunológico y en ayudar a su cuerpo a combatir infecciones desagradables como la gripe y la tuberculosis. Se han escrito muchos libros sobre el efecto positivo de la luz solar en estas y otras enfermedades infecciosas. Estas enfermedades son causadas por virus, bacterias y otros organismos diminutos que entran al cuerpo a través de los pulmones, la piel o los intestinos.

Manejo de la tuberculosis con vitamina D

Algunos científicos piensan que la vitamina D podría jugar un papel importante en el manejo de la tuberculosis, una enfermedad de los pulmones. La tuberculosis (TB) es una infección común causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis en humanos. Alrededor de un tercio de la población mundial ha sido infectada con tuberculosis, pero la mayoría de las infecciones no causan la enfermedad; simplemente permanecen en el cuerpo en silencio.

Las vacunas pueden prevenir la tuberculosis y la tuberculosis generalmente se trata con antibióticos. Este enfoque de tratamiento ha sido eficaz, pero la tuberculosis sigue siendo un problema importante. Se han desarrollado cepas del organismo resistentes a los antibióticos y son difíciles de tratar. Además, las enfermedades inmunitarias como el VIH/SIDA permiten que el organismo causante de la enfermedad se propague por todo el cuerpo.

En el 75 por ciento de los pacientes, la tuberculosis comienza en los pulmones. Otras áreas que se ven afectadas después de diseminarse desde los pulmones incluyen:

  • La pleura, el tejido que rodea los pulmones
  • El sistema nervioso central, con meningitis tuberculosa
  • El cuello, con compromiso de los ganglios linfáticos que lleva a una afección llamada escrófula
  • El sistema genitourinario, con compromiso de los riñones
  • Los huesos y las articulaciones, lo que lleva a la enfermedad de Pott de la columna vertebral

Signos y síntomas de la tuberculosis

La tuberculosis pulmonar implica los siguientes síntomas:

  • Dolor en el pecho
  • Tos, que a menudo produce sangre
  • Cansancio
  • Fiebre
  • Sudores nocturnos
  • Pérdida de peso

Los médicos pueden identificar la enfermedad tomando una muestra de esputo (sustancia que se expulsa de los pulmones) y examinándola bajo un microscopio. La presencia de Mycobacterium tuberculosis, un organismo de color rojo brillante y alargado, confirma el diagnóstico.

El papel de la vitamina D y el calcitriol en la tuberculosis

La primera sugerencia de que la vitamina D podría ser beneficiosa para la TB fue a partir de informes anecdóticos de los médicos y sus pacientes en los días antes de que los antibióticos estuvieran disponibles como tratamiento. Juraron que tanto la luz del sol como el aceite de hígado de bacalao eran curas para la enfermedad.

Otras personas notaron que los índices de tuberculosis eran más altos en los afroamericanos (el 45 por ciento de los ciudadanos nacidos en Estados Unidos que contraen tuberculosis son negros). ¿Qué tienen en común estas cosas? ¡Vitamina D! Desafortunadamente, estos tipos de hallazgos no son lo suficientemente fuertes como para detener el uso de antibióticos por parte de los médicos y comenzar a usar suplementos de vitamina D para tratar la tuberculosis.

Las personas que tienen tuberculosis tienen más probabilidades de tener niveles séricos más bajos de 25-hidroxivitamina D que las personas sanas. El problema es que no sabemos si ésta es la causa de la tuberculosis o un efecto que resulta de la infección. La fuerte prueba del principio de que el calcitriol protege contra la TB proviene de estudios celulares.

Existe mucha información que relaciona a la vitamina D con la posibilidad de contraer TB o la velocidad de recuperación de la enfermedad; sin embargo, hasta la fecha, los investigadores no han descubierto cómo usar esta información. No han determinado el nivel de 25-hidroxivitamina D necesario para proteger a una persona de la tuberculosis, ni han demostrado que aumentar el consumo de vitamina D con un suplemento de vitamina D ayude a una persona a recuperarse de la TB. Por ahora es prudente mantener los niveles de 25-hidroxivitamina D en suero por encima del nivel de 20 ng/ml[50 nmol/L] recomendado para la salud general.

Combatir la gripe y los virus con vitamina D

Nuevas investigaciones celulares de los últimos años muestran que el calcitriol mejora la inmunidad innata al incitar a las células a producir un gran número de péptidos antimicrobianos que son como los antibióticos de amplio espectro. Estas son sustancias que matan virus, bacterias y hongos – y también modifican la forma en que otras células del sistema inmunológico innato y adaptativo trabajan. Esto puede explicar cómo el calcitriol podría protegerlo contra el virus de la influenza.

Entonces, ¿cuál es la evidencia directa de que más vitamina D es buena para prevenir infecciones como la gripe u otras infecciones del tracto respiratorio superior (URT)? La primera línea de evidencia es que los monocitos tratados con calcitriol producen péptidos antimicrobianos que matan a los virus.

Incluso hay algunos estudios clínicos que apoyan la idea de que un suplemento con vitamina D reduciría el número de infecciones de URT o gripe. El problema es que esos estudios no son grandes o no se realizaron correctamente, y ninguno de ellos puede definir un nivel de vitamina D como protección.

Por ejemplo, un pequeño estudio realizado en Japón en 2010 fue ampliamente cubierto por los medios de comunicación por su afirmación de que el uso de vitamina D en escolares redujo los casos de influenza A. Un problema con ese estudio es que casi el 25 por ciento de los sujetos abandonaron la escuela; cuando los abandonos superan el 5 al 10 por ciento, los resultados de un estudio se vuelven sesgados y cuestionables. Pero lo que es más importante, el número de casos de influenza B aumentó en casi la misma cantidad que los casos de influenza A disminuyeron.

Por lo tanto, el estudio en realidad no mostró un cambio neto en los casos de influenza, y fue demasiado pequeño como para concluir algo con certeza. Por lo tanto, aunque parece que la vitamina D puede ser útil para detener las infecciones, necesitamos más pruebas para esta relación, así como más información acerca de cuánta vitamina D se requiere para prevenir la gripe.

Asegúrese de que su nivel de vitamina D en la sangre esté por encima de 20 ng/ml[50 nmol/L] antes de la temporada de gripe de invierno. En este momento no hay pruebas de que se necesite más que eso. Si usted espera hasta que le dé la gripe para comenzar a tomar vitamina D, podría ser demasiado tarde.